Hacer preguntas es parte de ser un dueño de armas de fuego responsable.
Preguntar cómo funciona un candado, cómo cambiar la combinación de una caja fuerte o cómo guardar un arma de forma segura no es falta de experiencia. Al contrario, demuestra un compromiso con la seguridad. Muchos accidentes ocurren cuando la gente asume que ya lo sabe todo. Tómate el tiempo para preguntar, confirmar y aprender.